A mi alrededor todo quemado,
El bosque, los prados, todo calcinado,
Gris la arena de la playa,
Hollín en los cristales de las casas.
No hay risas de niños al jugar,
Ni frescor en la brisa al mendigar,
Nada hay de lo que había,
De lo que había ya nada hay.
¡Maldita guerra humana!
No nos cansamos de matar,
Lloramos por nuestros hijos muertos,
Si son los del enemigo reímos.
¿Pero tú te escuchas humanidad?
Es que nada hemos aprendido,
Ya no hay nada que conquistar,
Únicamente llegar al final.
Mares contaminados y mil plagas,
Los cuatro jinetes nuevamente cabalgan,
Ya no quedan pintores de Guernicas,
Pronto nada quedará sin arder.
Buscar escusas para empezar una guerra,
Encontrar remedios para la tregua,
Los medios tergiversan las noticias,
Unos por dinero otros por política.
¿Alguien entre el publicó olio la carne humana quemada?
¿Quién vio a su hijo morir de hambruna?
¿Quién se peleó con un perro para beber del mismo charco?
¿Quién lo tenia todo y ahora es un pobre mutilado?
Buscamos el fin ansiosamente,
El hombre destruye su casa,
El hombre contamina su casa,
Luego culpa a los demás oportunamente.
La ceniza entra en mis ojos y me ciega,
Nunca creímos en el diablo,
Y ahora estamos en su casa,
que con tanta ansia hemos buscado.
Añadir comentario
Comentarios