Atrás dejo el verde del prado,
El calor del hogar,
El fuego de mi amada,
Mi mundo conocido,
La tierra donde mis ancestros enterrados están.
Surco el bravío temporal,
Las arpías me quieren hacer naufragar,
Una vez maldecí a los cielos,
Por arrebatarme a mi primogénito,
Y en esta noche me quieren hacer pagar.
¡Y os grito dioses del mar!
Vuestros monstruos no me asustaran
¡Yo os maldigo, escuchar!
Que ahogasteis a mi hijo
¡Pongo rumbo a vuestro corazón para mi espada clavar!
La tormenta me zarandea,
Las sirenas entre truenos me tientan,
Alzo mi espada y contra un rayo se clava,
No os tengo miedo,
Ya me robasteis aquel día mi alma.
Todopoderosos de la mar,
A los que yo siempre rezaba,
Entes os temía, creía en vuestra bondad,
Ahora enemigos de odio,
Su sangre os haré pagar.
¡Y os grito dioses del mar!
Vuestros monstruos no me asustaran
¡Yo os maldigo, escuchar!
Que ahogasteis a mi hijo
¡Pongo rumbo a vuestro corazón para mi espada clavar!
Hombres o temidos dioses,
Hay cocas que prohibidas están,
Y la mas sagrada es a los hijos de otros no tocar,
Me rio de ti temporal, de la embravecida mar,
Temerme a mí, un padre sin alma, con espada de venganza,
Y hasta cumplirla a tierra firme no regresará.
¡Y os grito dioses del mar!
Vuestros monstruos no me asustaran
¡Yo os maldigo, escuchar!
Que ahogasteis a mi hijo
¡Pongo rumbo a vuestro corazón para mi espada clavar!
¡Y os grito dioses del mar! ¡Venganza por mi hijo!
Y hasta cumplirla a tierra firme mis huesos no regresarán.
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