El viento que me lleva
Hasta la otra orilla
Para conocer
Tierras escondidas
Oler nuevos aromas
Bañarme en agua fría
Sin nunca imaginar
Que allí te encontraría.
Una mujer hermosa
Tanto como la vida
De piel morena
De mirada desconocida
Su piel tostada
¿Quién tocarla osaría?
La escucho cantar
Me acerca a su orilla.
¡Vivo por besarla, aunque sé que me ahogaría!
Mi garganta llena de sal,
Mi sangre hirviendo por sus caricias,
Nado a contracorriente,
Extiendo mi mano hacia su cintura
¡Y sobre su piel muero y más moriría!
Si no eras para mí,
Por qué estabas en mi orilla,
Me dejaste besarte,
Me tenías de rodillas,
Una única noche,
Y mi destino se pararía.
¿Cómo en la vida estar sin miedo a navegar?
Si en la orilla una sirena puedes encontrar,
Un amor prohibido
Sabes que la vida te va a costar,
Pero por estar entre sus brazos,
Dentro de su ser
Pones tu vida en juego
En el acantilado una cruz encontré.
¡Vivo por besarla, aunque sé que me ahogaría!
Mi garganta llena de sal,
Mi sangre hirviendo por sus caricias,
Nado a contracorriente,
Extiendo mi mano hacia su cintura
¡Y sobre su piel muero y más moriría!
Si no eras para mí,
Por qué estabas en mi orilla,
Me dejaste besarte,
Me tenías de rodillas,
Una única noche,
Y mi destino se pararía.
¡Mil veces nacería y mil veces!
En el acantilado mi barco naufragaría
Nado a contracorriente,
Extiendo mi mano hacia su cintura
¡Y sobre su piel muero y más moriría!
¡Por su piel más moriría!
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